El tiramisú más famoso de Roma es el de Pompi, una casa abierta en 1960 que hoy tiene varias tiendas por la ciudad, entre ellas una junto a la Piazza di Spagna. Cerca de la Piazza Navona están Two Sizes, que lo vende en vasito pequeño o grande, y Su Tiramisù, con una versión moderna de la pastelera Loretta Fanella; en Trastevere, Merisù lo monta al momento. Si se prefiere tomarlo de postre tras una comida romana, la trattoria Flavio al Velavevodetto, en Testaccio, es una de las más citadas.
Aunque se coma en toda Italia, el tiramisú no es un postre romano. Su origen se discute entre el Véneto y Friuli-Venecia Julia, y su receta moderna no aparece en los libros de cocina antes de los años sesenta. Roma, sin embargo, lo ha adoptado como uno de sus postres más populares, y la oferta va de la receta clásica a decenas de sabores nuevos.
Qué es el tiramisú y de dónde viene
La receta clásica
El tiramisú es un postre de cuchara hecho con bizcochos de soletilla (savoiardi) empapados en café y cubiertos con una crema de mascarpone, huevo y azúcar, con cacao amargo espolvoreado por encima. Algunas versiones añaden licor, como el marsala, pero la receta clásica no lo lleva.
Un origen disputado
La versión más conocida sitúa su nacimiento en el restaurante Le Beccherie de Treviso, en el Véneto, a finales de los años sesenta o principios de los setenta, de la mano del pastelero Roberto Linguanotto. En Friuli reivindican antecedentes anteriores, como una copa de postre de Pieris o una versión con mascarpone en Tolmezzo en los años cincuenta. Ambas regiones lo tienen reconocido como producto agroalimentario tradicional.
El nombre
«Tiramisù» significa en italiano algo así como «levántame» o «anímame», en referencia a su efecto reconstituyente, gracias al café, el azúcar y el huevo.
Pastelerías y tiendas de tiramisú en Roma
Pompi
Qué es: la casa más asociada al tiramisú en Roma, fundada en 1960. Su local original está en la Via Albalonga, en el barrio de San Giovanni, y tiene tiendas en la Via della Croce, junto a la Piazza di Spagna; en la Via di Santa Maria in Via, cerca de la Fontana di Trevi; en la Piazza Risorgimento, junto a los Museos Vaticanos; en la zona de Piazza Navona; y en Ponte Milvio.
Por qué merece la pena: vende el tiramisú en tarrinas listas para llevar y en varios sabores, como el clásico de cacao, pistacho, fresa, avellana o sal y caramelo, y tiene opciones sin gluten y sin lactosa. Es la opción más práctica para probarlo durante una visita al centro.
Two Sizes
Qué es: una pequeña tienda de la Via del Governo Vecchio, 88, una calle de tiendas y trattorias que sale de la Piazza Navona hacia el Tíber. Como indica su nombre, vende el tiramisú en dos tamaños, pequeño y grande.
Por qué merece la pena: el formato pequeño permite probar varios sabores sin llenarse. Además del clásico, tiene versiones como la de caramelo o la de crema de cacahuete. El local es diminuto y suele haber cola.
Su Tiramisù
Qué es: un espacio de la Via dei Coronari, 183, la calle de los anticuarios junto a la Piazza Navona, con la firma de la pastelera Loretta Fanella.
Por qué merece la pena: propone una versión moderna en la que una cubierta de chocolate se rompe con la cuchara y deja caer el café sobre el bizcocho. Es una buena elección para quien ya conoce el clásico y quiere algo diferente.
Merisù
Qué es: una tienda de tiramisú en la Via di San Francesco a Ripa, en Trastevere.
Por qué merece la pena: prepara el tiramisú al momento, delante del cliente, con café de cafetera napolitana. Tiene muchos sabores y opciones veganas, sin gluten y sin lactosa, algo poco habitual en un postre con huevo y mascarpone.
Pasticceria Gruè
Qué es: una pastelería del Viale Regina Margherita, 95, en el barrio de Salario, fuera del circuito turístico.
Por qué merece la pena: es una pastelería con trayectoria, y su tiramisú clásico es uno de sus dulces más destacados. Encaja bien si se visita la zona de Villa Borghese o del barrio Coppedè.
Tiramisú de trattoria
Flavio al Velavevodetto
Qué es: una trattoria de cocina romana tradicional en la Via di Monte Testaccio, 97, en Testaccio, construida junto al Monte Testaccio, la colina artificial formada por restos de ánforas de época romana. Su carta se centra en las pastas caseras con salsas tradicionales y en los platos del quinto quarto, la casquería tradicional de la ciudad.
Por qué merece la pena: su tiramisú se sirve en copa, con bizcochos preparados especialmente para él, café, cacao, mascarpone y chocolate negro fundido. Conviene reservar.
En cualquier trattoria
Muchas trattorias romanas hacen su propio tiramisú y lo sirven en taza o en copa. Es una buena forma de probar una versión casera sin desplazarse a una tienda especializada.
Cómo reconocer un buen tiramisú
La crema
La crema de mascarpone debe ser suave y aireada, no compacta ni gelatinosa. Si parece una mousse industrial o tiene sabor a nata montada, probablemente no se ha hecho con huevo y mascarpone frescos.
El bizcocho
Los savoiardi deben estar empapados en café, pero sin deshacerse ni encharcar el plato. Un tiramisú seco por dentro o con el café acumulado en el fondo está mal montado.
El cacao
El cacao amargo se espolvorea justo antes de servir. Si está húmedo y oscuro, el postre lleva tiempo hecho.
Consejos para comer tiramisú en Roma
Para llevar o para sentarse
Las tiendas especializadas venden el tiramisú en tarrinas para comer de pie o en un banco, a menudo con pocos sitios para sentarse. Para tomarlo con calma, mejor pedirlo de postre en una trattoria.
Probar formatos pequeños
En los sitios con varios sabores, pedir el formato pequeño permite comparar el clásico con alguna versión nueva.
Alergias e intolerancias
El tiramisú lleva huevo, lácteos y gluten. Algunas tiendas, como Pompi o Merisù, ofrecen versiones sin gluten o sin lactosa, pero en caso de alergia conviene confirmar siempre los ingredientes. Consulta horarios actualizados antes de ir, porque pueden cambiar según la temporada.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el tiramisú más famoso de Roma?
El de Pompi, que abrió en 1960 en la Via Albalonga y hoy tiene varias tiendas en el centro, entre ellas una en la Via della Croce, junto a la Piazza di Spagna.
¿El tiramisú es un postre romano?
No. Su origen se disputa entre el Véneto, con Treviso a la cabeza, y Friuli-Venecia Julia. Roma lo ha adoptado como uno de sus postres más populares.
¿El tiramisú lleva alcohol?
La receta clásica no lo lleva: solo café, savoiardi, mascarpone, huevo, azúcar y cacao. Algunas versiones añaden marsala u otro licor.
¿Hay tiramisú sin gluten en Roma?
Sí. Tiendas como Pompi y Merisù ofrecen versiones sin gluten, y Merisù también sin lactosa y veganas. Conviene preguntar por la contaminación cruzada si se trata de celiaquía.