Para una cena romántica en París, las apuestas más seguras son los restaurantes que combinan vistas o decorado de época con buena cocina: Le Jules Verne, en la Torre Eiffel; La Tour d'Argent, frente a Notre-Dame; Le Train Bleu, en la Gare de Lyon; o Le Grand Véfour, bajo los soportales del Palais-Royal. Para algo más íntimo, la place des Vosges y Saint-Germain-des-Prés esconden hoteles con restaurante y bar donde se cena sin agobios. Todos exigen reserva y, en fechas como San Valentín, con semanas de antelación.
Con vistas: París a tus pies
Le Jules Verne (Torre Eiffel)
Está en el segundo piso de la Torre Eiffel y es probablemente la mesa con vistas más famosa de la ciudad. Desde julio de 2019 lo dirige Frédéric Anton, chef con tres estrellas en su restaurante Le Pré Catelan; Le Jules Verne consiguió su primera estrella Michelin en 2020 y la segunda en 2024. La cocina es francesa clásica en formato de menú, con precios de alta gastronomía. Para una cita especial, la cena con las luces de la ciudad encendidas es el momento más buscado; la comida resulta algo más asequible y tiene las mejores vistas de día.
La Tour d'Argent
Quai de la Tournelle, en el 5.º distrito. El comedor, en la parte alta del edificio, tiene ventanales sobre el Sena, la isla de San Luis y Notre-Dame. Es una de las casas más legendarias de París, famosa por su pato numerado que se termina de preparar en la mesa, y tiene una estrella Michelin con el chef Yannick Franques. Reabrió en 2023 tras una reforma integral. Su bodega es de las más célebres del mundo, así que pedir consejo al sumiller forma parte de la experiencia.
Decorados de película
Le Train Bleu (Gare de Lyon)
El antiguo buffet de la Gare de Lyon, creado para la Exposición Universal de 1900, es uno de los comedores más espectaculares de París: techos dorados y 41 pinturas de la época que representan ciudades y regiones de Francia. Sus salones son monumento histórico desde 1972. La cocina, firmada por Michel Rostang, es de recetario francés tradicional, con carnes trinchadas en sala y postres flambeados delante del cliente. Tiene un punto teatral que funciona muy bien en una cita. Abre todos los días a mediodía y por la noche, y el bar, con pequeños salones tranquilos, es ideal para una copa antes de cenar.
Le Grand Véfour (Palais-Royal)
Bajo las arcadas de los jardines del Palais-Royal, abierto desde 1784. Sus salas, con techos pintados, están protegidas como monumento histórico y por ellas pasaron Napoleón y Josefina, Victor Hugo, Colette o Jean Cocteau. Tras un cambio de propietarios ha renovado su propuesta, así que conviene consultar en su web la carta y los precios actuales. Antes o después de cenar, un paseo por los jardines del Palais-Royal completa la noche.
Íntimos y escondidos
Anne, en Le Pavillon de la Reine (place des Vosges)
El hotel Le Pavillon de la Reine está en el número 28 de la place des Vosges, la plaza más antigua de París, en el Marais. Su restaurante, Anne, toma el nombre de la reina Ana de Austria. Lo mejor es el entorno: un hotel rodeado de jardines junto a una de las plazas más bonitas de la ciudad, lejos del ruido. Para una cena especial en un barrio con encanto, es de los secretos mejor guardados del Marais. Consulta en la web del hotel las fechas de apertura y la carta.
Wilde's, el bar de L'Hôtel (Saint-Germain-des-Prés)
L'Hôtel, en el número 13 de la rue des Beaux-Arts, es un pequeño hotel de lujo con veinte habitaciones decoradas por Jacques Garcia y fue el último hogar de Oscar Wilde, que murió allí en 1900. Su bar, Wilde's, conocido por su carta de cócteles, es un sitio perfecto para un cóctel antes o después de cenar en Saint-Germain, uno de los barrios más agradables para pasear de noche entre galerías y librerías.
Cómo acertar con la cena romántica
- Reserva con tiempo. En los restaurantes con vistas o con estrella, las mesas de los viernes y sábados y las de fechas señaladas se agotan con semanas de antelación. Casi todos tienen reserva en su web.
- Pide mesa junto a la ventana. En Le Jules Verne o La Tour d'Argent, al reservar se puede indicar la preferencia; no siempre se garantiza, pero conviene pedirlo.
- Comida en vez de cena. En los restaurantes de alta cocina, el menú de mediodía suele ser bastante más barato, con la misma sala y, de día, mejores vistas.
- Código de vestimenta. En la alta cocina parisina se espera ropa arreglada; en los cafés y bistrós basta con ropa de calle cuidada.
- Avisa si hay algo que celebrar. Muchos restaurantes preparan un detalle si saben que es un aniversario o una pedida.
- Propina. El servicio está incluido en la cuenta en Francia; dejar algo más es un gesto voluntario.
Planes para completar la noche
Una cena romántica en París gana mucho si se combina con un paseo. Algunas ideas según el restaurante:
- Tras Le Jules Verne, bajar a los jardines del Trocadero para ver la torre iluminada; en las primeras horas de la noche, la torre centellea durante unos minutos cada hora en punto.
- Tras La Tour d'Argent, cruzar a la isla de San Luis y bordear el Sena hasta Notre-Dame.
- Tras Le Grand Véfour, pasear por los jardines del Palais-Royal y llegar al Louvre y su pirámide iluminada.
- Tras Anne, recorrer la place des Vosges de noche y perderse por las calles del Marais.
- Tras Le Train Bleu, coger un taxi o el metro hasta el canal Saint-Martin o la Bastilla, dos zonas animadas para la última copa.
Los cruceros con cena por el Sena son otra opción popular, aunque la calidad de la cocina suele quedar por detrás de las vistas; si te interesa más comer bien, mejor un restaurante en tierra y un paseo en barco aparte.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cenar en la Torre Eiffel?
Le Jules Verne, con dos estrellas Michelin, trabaja con menús de alta gastronomía y precios elevados; el de mediodía suele ser más barato que el de la noche. Consulta las tarifas actuales en su web antes de reservar.
¿Con cuánta antelación hay que reservar una cena romántica en París?
En restaurantes con vistas o estrella Michelin, varias semanas antes para fines de semana y fechas señaladas. Entre semana y fuera de temporada alta suele bastar con unos días.
¿Qué restaurante romántico de París tiene vistas a Notre-Dame?
La Tour d'Argent, en el quai de la Tournelle, tiene un comedor con ventanales sobre el Sena, la isla de San Luis y la catedral.
¿Hay que dejar propina en París?
No es obligatorio, porque el servicio está incluido por ley en el precio. Si el trato ha sido bueno, es habitual redondear o dejar un pequeño extra.