Un día de lluvia en Lisboa se aprovecha bien con tres tipos de planes: museos que merecen el día entero (el Oceanário, el Museo Nacional del Azulejo o el Gulbenkian), sitios cubiertos donde comer y pasear (el Mercado da Ribeira o la LX Factory) y paseos en tranvía, que permiten ver la ciudad sin mojarse. La lluvia en Lisboa se concentra entre otoño y primavera y suele llegar en chubascos con claros, así que lo práctico es tener un plan cubierto cerca y aprovechar las pausas para caminar.
Antes de salir: calzado y transporte
El suelo de Lisboa está empedrado con la calçada portuguesa, losetas de piedra caliza blanca y negra que resbalan mucho con agua, sobre todo en las cuestas de Alfama, el Chiado o el Bairro Alto. Conviene llevar calzado con suela de goma y buen agarre, mejor que paraguas grandes, que estorban en las calles estrechas. Para moverse, el metro, los tranvías y los ascensores urbanos de Carris ayudan a esquivar las subidas.
Museos para pasar la mañana
Oceanário de Lisboa
En la dársena de los Olivais, en el Parque das Nações, junto a la estación de Oriente (línea roja del metro). Es un gran acuario con más de 500 especies en torno a un gran tanque central que representa el océano global y cuatro hábitats costeros, del Atlántico Norte a la Antártida. Destacan los peces luna, las nutrias marinas y los tiburones. Abre todos los días de 10:00 a 20:00 (última entrada a las 19:00), y las entradas parten de unos 25 euros, con descuento en la compra por internet. Consulta horarios actualizados.
Al lado, el teleférico del Parque das Nações recorre la orilla del Tajo, aunque con lluvia fuerte las vistas se pierden.
Museo Nacional del Azulejo
En el antiguo convento de Madre de Deus, en la rua Madre de Deus, 4 (zona de Xabregas). Recorre la historia del azulejo, la cerámica pintada que reviste fachadas e iglesias por todo Portugal. Su pieza más famosa es un gran panel con una vista de Lisboa anterior al terremoto de 1755. El edificio también merece la visita: el convento lo fundó la reina Leonor en 1509 y su iglesia barroca combina azulejos, tallas doradas y pinturas. Está algo apartado del centro, por lo que se llega mejor en autobús o taxi.
Museo Calouste Gulbenkian
En la avenida de Berna, junto a la plaza de España. Reúne la colección privada que el magnate armenio Calouste Gulbenkian formó a lo largo de su vida: arte egipcio, islámico y oriental, pintura europea, artes decorativas y una famosa sala de joyas de René Lalique. Al lado está el centro de arte moderno y un jardín muy agradable si para de llover.
Museu do Aljube Resistência e Liberdade
Rua de Augusto Rosa, 42, entre la catedral y el castillo. Ocupa una antigua cárcel política y cuenta la historia de la dictadura portuguesa (1926-1974) y de la resistencia que llevó a la Revolución de los Claveles. Es un museo didáctico y de tamaño manejable, ideal para una o dos horas. Abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00; cierra los lunes.
Librerías y compras a cubierto
Livraria Bertrand (Chiado)
En la rua Garrett, en pleno Chiado. Fundada en 1732 y trasladada a esta calle tras el terremoto, está reconocida por el Guinness como la librería en funcionamiento más antigua del mundo. Por ella pasaron escritores como Eça de Queirós o Alexandre Herculano. Es un buen refugio para un rato de lluvia en el centro.
LX Factory
En Alcântara, bajo el puente 25 de Abril. Es un antiguo complejo fabril de 1846, textil en su origen, convertido desde 2008 en espacio de tiendas, cafés, restaurantes y estudios creativos, con medio centenar de comercios. Muchos están en naves cubiertas, así que es un buen plan para curiosear, comer y tomar algo aunque llueva, y queda de camino a Belém.
Comer sin salir a la calle
Mercado da Ribeira y Time Out Market
Frente a la estación de Cais do Sodré. El mercado abrió en 1882 y desde 2014 una parte se ha convertido en el Time Out Market, una gran nave con una treintena de puestos de cocina portuguesa y de otros países, mesas compartidas y espacio para cientos de personas. La otra parte sigue funcionando como mercado de producto fresco. Es la opción más cómoda para comer bien y variado en un día gris, aunque a mediodía y a la hora de cenar se llena.
Otras opciones a cubierto son las pastelarias de barrio, perfectas para un café con un pastel de nata, y las tascas tradicionales, con platos del día como el bacalao o los guisos.
Ver la ciudad en tranvía
Cuando llueve, el tranvía es la forma más agradable de ver Lisboa sin empaparse. El famoso 28E recorre la ciudad de Martim Moniz a Campo de Ourique (Prazeres), atravesando Graça, Alfama, la Baixa, el Chiado y la Estrela, pero suele ir lleno y es zona habitual de carteristas. Alternativas con menos aglomeración:
- 24E: de la plaza Luís de Camões a Campolide, por el Príncipe Real.
- 12E: circuito corto de Martim Moniz a la plaza Luís de Camões, rodeando el castillo.
- 15E: de la plaza de la Figueira a Algés, el más práctico para ir a Belém y sus museos.
Conviene subir en las cabeceras de línea y evitar las horas punta. El billete se puede pagar a bordo, pero sale más barato con la tarjeta recargable del transporte público.
Otros planes si el día sigue gris
- Cine en versión original. En Portugal las películas extranjeras se estrenan en versión original con subtítulos, así que una sesión de cine es un plan cómodo para cualquier viajero.
- Fado por la tarde-noche. Las casas de fado de Alfama y el Bairro Alto combinan cena y actuación en un ambiente íntimo, un buen plan para cerrar un día de lluvia.
- Museos de Belém. El Monasterio de los Jerónimos, el museo de los Coches o el MAAT se pueden encadenar con el tranvía 15E.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo llueve más en Lisboa?
Las lluvias se concentran entre octubre y abril, con los meses de invierno como los más húmedos. El verano es seco y soleado.
¿Cuánto tiempo se necesita para ver el Oceanário?
Entre dos y tres horas para recorrer la exposición permanente con calma, algo más si se visitan también las temporales.
¿Qué tranvía coger en Lisboa para evitar las colas del 28?
El 24E, entre Camões y Campolide, y el 12E, que rodea el castillo, ofrecen parte del encanto del 28 con menos gente. Para ir a Belém, el 15E.
¿Cuál es la librería más antigua del mundo?
La Livraria Bertrand de la rua Garrett, en el Chiado, fundada en 1732, figura en el Guinness como la librería en activo más antigua.