Sevilla es una ciudad cómoda para comer con niños: la cocina de tapas permite pedir poco y variado, casi todos los bares tienen tronas y muchas terrazas dan a plazas peatonales donde los pequeños pueden moverse. Las zonas más prácticas son la Alameda de Hércules y la plaza de la Alfalfa, con columpios a la vista de las mesas; el Mercado de Triana, para picar algo entre puestos; y el Kiosco de las Flores, en la calle Betis, para comer pescaíto frito junto al río.
La principal dificultad no está en la comida, sino en el horario. En Sevilla se come a partir de las 14:00 o las 14:30 y se cena después de las 21:00, una hora tardía para muchos niños. La solución más sencilla es adaptarse a medias: comer al principio del servicio y apoyarse en la tapa a media mañana o en la merienda de media tarde.
Platos sevillanos que suelen gustar a los niños
Tapas sencillas
La tortilla de patatas, las croquetas de jamón o de puchero, el flamenquín (un rollo de lomo o jamón empanado y frito) y el montadito de lomo o de pringá son apuestas casi seguras. Las patatas aliñadas o las fritas también suelen tener éxito.
Pescaíto frito
El pescado frito es una de las grandes especialidades de la ciudad y muchos niños lo comen sin problema: chocos (sepia frita en tiras), calamares, boquerones o pavías de bacalao. Conviene evitar el adobo con los más pequeños si no les gustan los sabores fuertes, porque lleva vinagre, comino y pimentón. En los bares de pescado se puede pedir por medias raciones.
Platos de cuchara
El puchero sevillano, un caldo de garbanzos, verduras y carne, suele servirse en invierno en tabernas tradicionales y es un plato suave y reconfortante. El salmorejo, una crema fría de tomate, pan y aceite, gusta en verano a muchos niños.
Postres y meriendas
Los churros con chocolate en el desayuno o la merienda, las torrijas en Semana Santa y los helados en verano son el capricho dulce habitual.
Plazas y terrazas donde los niños pueden jugar
Alameda de Hércules
Este gran paseo peatonal del centro norte, conocido por su vida nocturna, es durante el día una de las zonas más familiares de la ciudad, con zonas de juegos infantiles y terrazas alrededor. Permite que los adultos coman en una terraza mientras los niños se mueven a la vista.
Plaza de la Alfalfa
En pleno centro, a pocos minutos de la iglesia del Salvador, esta plaza tiene una pequeña zona de juegos rodeada de bares y restaurantes de tapas. Por la tarde se llena de niños del barrio, lo que la hace muy práctica para merendar o cenar temprano.
Los Jardines de Murillo y Vinería San Telmo
Junto al barrio de Santa Cruz, los Jardines de Murillo dan un respiro de sombra entre visitas. En el Paseo de Catalina de Ribera, 4, frente a los jardines, la Vinería San Telmo sirve tapas andaluzas con toques creativos que se pueden pedir en formato tapa o ración y abre todos los días, también los fines de semana sin cierre a media tarde, algo útil con niños que no siguen el horario local.
Mercados y comida junto al río
Mercado de Triana
Al cruzar el puente de Triana, junto al Castillo de San Jorge, el Mercado de Triana combina puestos de pescado, carne, fruta y pan con bares y barras de degustación. Es un buen sitio para que los niños vean el producto de cerca y para comer algo informal sin necesidad de sentarse mucho tiempo. Al lado empieza la calle Betis, con vistas al río.
Kiosco de las Flores
En la calle Betis, 74, en Triana, este restaurante sirve cocina andaluza a orillas del Guadalquivir desde 1930. Su terraza mira al río y a la Torre del Oro, y es uno de los sitios clásicos para pedir pescaíto frito. Abre todos los días a mediodía y por la noche, de 12:00 a 23:00 entre semana y hasta medianoche viernes y sábado. Consulta horarios actualizados antes de ir.
Parques para comer al aire libre
Parque de María Luisa
Inaugurado en 1914 junto a la Plaza de España, es el gran parque histórico de la ciudad. Tiene estanques con patos, la fuente de las Ranas, glorietas con azulejos y la plaza de América, donde se concentran tantas palomas que el parque también se conoce como «de las Palomas». Con niños, una opción muy práctica es comprar algo en una panadería o un bar de la zona y comer en un banco a la sombra.
Visitas y picnic
Combinar la Plaza de España, el parque y una comida sencilla permite pasar el día entero en la zona sin depender de reservas. En verano, conviene hacerlo por la mañana temprano o a última hora de la tarde, porque el calor a mediodía es muy intenso.
La merienda dulce
Confitería La Campana
En la esquina de la calle Sierpes con la plaza de la Campana, esta confitería abrió en 1885 y es una de las paradas clásicas para una merienda. Sus pasteles y dulces tradicionales son un buen premio a media tarde, cuando el horario de cena sevillano todavía queda lejos.
Churros
Los churros se toman sobre todo en el desayuno, con chocolate o con café, y en muchos barrios hay churrerías y quioscos que los venden por la mañana. Para los niños son una forma fácil de empezar el día.
Consejos prácticos para comer con niños en Sevilla
Pedir trona y medias raciones
La mayoría de bares y restaurantes tienen tronas: basta con pedirlas. En lugar de menús infantiles, que no son tan habituales como en otros países, suele funcionar mejor pedir varias tapas o medias raciones para compartir.
Ir pronto
Llegar a las 13:30 para comer o a las 20:30 para cenar asegura mesa, servicio más rápido y menos ruido. En barras muy llenas, con niños, es preferible buscar terraza.
Pensar en el calor
De junio a septiembre, las horas centrales del día son muy calurosas. Vale la pena planear las comidas en interiores con aire acondicionado y dejar las terrazas y los parques para la mañana o la noche.
Alergias
En caso de alergias o intolerancias, como la celiaquía, conviene avisar siempre: la fritura suele compartir aceite y muchos platos llevan harina, huevo o frutos secos.
Preguntas frecuentes
¿A qué hora se cena en Sevilla con niños?
Las familias sevillanas cenan tarde, a menudo después de las 21:00. Con niños pequeños, lo práctico es ir al empezar el servicio, sobre las 20:30, o merendar fuerte y cenar algo ligero.
¿Dónde comer pescado en Sevilla?
Triana y la calle Betis, junto al río, son una de las zonas clásicas para el pescaíto frito, con locales como el Kiosco de las Flores. En el centro, el Arenal concentra también bares de pescado y freidurías.
¿Hay menú infantil en los restaurantes de Sevilla?
Algunos lo tienen, pero no es lo habitual en los bares de tapas. Lo más común es pedir tapas o medias raciones que gusten a los niños, como tortilla, croquetas, flamenquín o chocos.
¿Qué hacer con niños después de comer en Sevilla?
El Parque de María Luisa y la Plaza de España, con sus estanques, patos y glorietas, son una buena opción para pasear después de comer, sobre todo cuando baja el calor.