Para tomar buenos churros en Sevilla, las direcciones más seguras son el Bar El Comercio (calle Lineros, abierto desde 1904), La Calentería (calle Cano y Cueto), el Kiosko de Calentitos de la Macarena, la Churrería San Pablo (calle Murillo) y Kukuchurro, con local en Triana y en el centro. Lo ideal es ir temprano: los churros sevillanos se toman sobre todo en el desayuno y algunas churrerías cierran a mediodía.
Churros, calentitos y porras: cómo se llaman en Sevilla
En Sevilla y en Huelva es muy habitual llamar a los churros calentitos, y a las churrerías, calenterías. Una explicación popular del nombre es que la masa se hace con agua hirviendo, aunque no deja de ser una teoría.
Lo que se sirve en la mayoría de los bares de la ciudad es el churro de rueda: una tira gruesa de masa que se fríe en espiral en la sartén y que después se corta en trozos. Es más parecido a la porra madrileña que al churro fino con forma de lazo. El centro de la rueda queda más grueso y tierno, y los extremos, más crujientes.
También se oye hablar de calentitos de papa. Son churros de masa más fina y textura blanda, y su nombre se suele relacionar con que la masa recuerda al puré de patata. En la práctica, hay sevillanos que llaman de una forma o de otra al mismo producto, y la discusión sobre qué es cada cosa forma parte del folclore local.
Las churrerías clásicas de Sevilla
Bar El Comercio
Es probablemente la churrería más famosa del centro. El bar abrió en 1904 en la calle Lineros, 9, a pocos minutos de la plaza del Salvador, y sigue en manos de la familia Rivera. Conserva el aire de bar antiguo y por las mañanas se llena de vecinos y de visitantes que vienen después de ver la Catedral.
- Qué pedir: una ración de churros de rueda con una taza de chocolate espeso para mojar.
- Por qué merece la pena: es uno de los pocos bares de su época que siguen abiertos con el mismo uso, y además sirve tapas el resto del día.
- Precio orientativo: fuentes recientes hablan de unos 2 € por la ración de churros y otro tanto por el chocolate; consulta horarios y precios actualizados.
- Consejo: a media mañana se forman colas; antes de las 10:00 suele haber más sitio.
La Calentería
Churrería centenaria en la calle Cano y Cueto, 7, junto a los jardines de Murillo y a un paso del barrio de Santa Cruz. Su propuesta es sencilla: solo churros y chocolate, para tomar allí o para llevar. Abre temprano y cierra a mediodía, así que no es sitio para merendar.
- Por qué merece la pena: churro recién hecho sin distracciones, en una zona muy cómoda si se visitan el Alcázar o la Catedral.
- Consejo: suele haber cola; consulta horarios actualizados antes de ir.
Kiosko de Calentitos de la Macarena
Un clásico de barrio junto a la basílica de la Macarena y el Arco de la Macarena, en el norte del casco histórico. Funciona desde 1927 y lo lleva la familia Alfonso, que sigue haciendo a mano los churros de rueda. Cada mañana se forma a su alrededor una pequeña reunión de vecinos.
- Por qué merece la pena: es un buen ejemplo del kiosko de calentitos de toda la vida, el que muchos sevillanos asocian a la infancia.
- Ideal para: combinarlo con la visita a la basílica o con un paseo por la calle Feria y su mercado.
Churrería San Pablo
Pequeña churrería de la calle Murillo, 26, en el centro, muy cerca de la plaza del Duque y del Museo de Bellas Artes. Abrió a mediados de los años 50 y hoy la regenta Rafael Cazorla. Hace churros de rueda y también de papa, con buen punto de sal, y tiene una balda para tomarse el chocolate allí mismo.
- Por qué merece la pena: es de los sitios donde se pueden probar los dos tipos de churro y comparar.
- Precio: es una churrería de barrio, con precios bajos; el pedido mínimo es pequeño.
Kukuchurro
Una opción más actual, con varios locales: en Triana (calle San Jacinto, 6) y en el centro (calle Regina, plaza del Salvador y calle Alemanes, junto a la Catedral). Sirve los churros en cucurucho de cartón con el chocolate aparte en un vaso, algo práctico para tomarlos paseando. También tiene tostadas y otras opciones de desayuno.
- Por qué merece la pena: abre también por la tarde, cuando muchas churrerías tradicionales ya han cerrado.
- Consejo: consulta horarios actualizados de cada local.
A qué hora se toman los churros en Sevilla
En Sevilla, los churros son sobre todo desayuno. Mucha gente los toma de camino al trabajo o el fin de semana, con calma, entre las 8:00 y las 11:00. También son habituales como merienda, aunque en ese caso hay que buscar las churrerías que abren por la tarde.
Antes se asociaban a fechas señaladas, como la mañana de Año Nuevo, la madrugada de Semana Santa o la Feria de Abril, donde los puestos de buñuelos y churros funcionan casi sin parar. Hoy se toman cualquier día de la semana, pero en esas fechas las colas son mucho mayores.
Cómo pedirlos y con qué acompañarlos
En los bares se piden por raciones, que suelen llegar en un plato o envueltas en papel. Lo normal es pedir:
- Churros con chocolate, un chocolate espeso para mojar.
- Churros con café con leche, la combinación más corriente en el desayuno diario.
- Azúcar, que se suele espolvorear en la mesa al gusto.
Para llevar, muchas churrerías venden los churros al peso o por raciones envueltos en papel. Conviene tomarlos pronto: el churro de rueda pierde gran parte de su gracia cuando se enfría.
Consejos para no fallar
- Madruga: el churro recién frito es el que merece la pena, y a primera hora hay más rotación.
- Fíjate en la clientela: si un bar de churros está lleno de vecinos un día laborable, suele ser buena señal.
- Revisa los días de cierre: varias churrerías tradicionales cierran algún día de la semana o en agosto.
- Combina con la ruta: El Comercio y La Calentería quedan cerca de la Catedral; la Macarena, en el norte; Kukuchurro, también en Triana.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre churros y calentitos en Sevilla?
Ninguna de fondo: en Sevilla y Huelva se llama calentitos a los churros. Lo que cambia es el tipo, porque en la ciudad abunda el churro de rueda, grueso y frito en espiral.
¿Cuál es la churrería más antigua de Sevilla?
Entre las que siguen abiertas, el Bar El Comercio, fundado en 1904 en la calle Lineros, es una de las más antiguas. La Calentería también se presenta como churrería centenaria.
¿Se pueden comer churros en Sevilla por la tarde?
Sí, pero no en todas partes: varias churrerías tradicionales cierran a mediodía. Las cadenas más recientes y algunos bares sí los sirven por la tarde para merendar.
¿Cuánto cuesta una ración de churros en Sevilla?
En los sitios tradicionales suele rondar unos pocos euros por ración, con el chocolate aparte. Los precios cambian con frecuencia, así que conviene mirarlos en el local.