Para comer como un sevillano hay que adaptarse a sus horarios (comer a partir de las 14:00 y cenar después de las 21:00), tapear de bar en bar en lugar de sentarse en un solo restaurante y pedir lo que se come en cada temporada. Para el pescado, lo típico es el pescaíto frito de las freidurías y bares: adobo de cazón, boquerones, acedías o pijotas. Y si se busca historia, El Rinconcillo, abierto en 1670, es el bar más antiguo de la ciudad.
1. Ajusta el reloj
El horario es lo que más desconcierta al visitante. En Sevilla:
- El desayuno fuerte suele hacerse a media mañana, cuando la gente sale del trabajo a tomar un café con tostada.
- La comida empieza a partir de las 14:00 y puede alargarse hasta las 16:00.
- La cena rara vez empieza antes de las 21:00, y en verano incluso más tarde, cuando baja el calor.
Llegar a un bar a las 13:00 o a las 20:00 garantiza mesa, pero también comer rodeado de otros turistas.
2. El desayuno es una tostada
El desayuno sevillano por excelencia es la tostada: media o entera, con aceite de oliva y tomate rallado, con jamón, con manteca colorá o con zurrapa de lomo. Se acompaña de un café con leche o un mitad. Cualquier bar de barrio con clientela de vecinos es mejor opción que el desayuno del hotel.
3. Tapea en vez de sentarte
El tapeo es la forma sevillana de comer y salir: ir de un bar a otro, pedir una o dos tapas en cada uno y compartirlas. Más que comer poco, se trata de compartir, conversar y dejarse llevar por la ciudad. La cuenta suele apuntarse en la barra y se paga al final. Si vais varios, pedir medias raciones o raciones para compartir es lo habitual.
Algunas tapas imprescindibles:
- Espinacas con garbanzos, una de las recetas más antiguas de la ciudad.
- Montadito o tostada de pringá: la carne del puchero desmenuzada en pan, nacida para aprovechar las sobras del cocido.
- Solomillo al whisky, un clásico más moderno.
- Carrillada en salsa, cola de toro y flamenquín.
- Salmorejo y gazpacho en los meses de calor.
4. Bebe como en Sevilla
En la barra, lo normal es una caña bien fría o un vino de la tierra: un fino o una manzanilla de la provincia de Cádiz, que acompaña muy bien el pescado frito. En verano se pide mucho el tinto de verano y, en los bares antiguos, el vino de naranja.
5. Pide pescaíto frito
El pescado frito es uno de los grandes placeres de Andalucía occidental. Se reboza en harina, se fríe en aceite muy caliente y se sirve recién hecho, solo con sal. Lo que conviene pedir:
- Adobo: tacos de cazón marinados con vinagre, comino, orégano y ajo antes de freírlos. Es el más típico de Sevilla.
- Boquerones, acedías (pequeños lenguados), pijotas (pescadillas pequeñas) y salmonetes.
- Puntillitas (calamarcitos), chocos y calamares.
- Gambas y ortiguillas (anémonas rebozadas), más propias de la costa gaditana pero frecuentes en Sevilla.
Se acompaña con picos o regañás, los panes crujientes andaluces. En las freidurías el pescado se vende al peso para llevar o tomarlo en el momento; en los bares, por tapas, medias raciones o raciones.
6. Dónde comer pescado en Sevilla
- Triana: el barrio al otro lado del Guadalquivir tiene una larga tradición de freidurías y bares de pescado, y el Mercado de Triana, en la plaza del Altozano, sobre los restos del castillo de San Jorge, reúne puestos de pescado fresco y bares donde se toman tapas tradicionales.
- El Arenal: entre la catedral y el río, con tabernas veteranas.
- Los mercados: además del de Triana, el Mercado de Feria y el Mercado de la Encarnación (bajo las Setas) tienen puestos donde comer.
- Alameda de Hércules: zona de bares más joven y alternativa, con buena oferta de cocina andaluza actualizada.
Para pescado de verdad fresco, fíjate en si el bar tiene vitrina con el producto del día y en si está lleno de sevillanos.
7. Visita un bar con siglos de historia
El Rinconcillo, en la calle Gerona, junto a la iglesia de Santa Catalina, funciona desde 1670 y se considera el bar más antiguo de Sevilla. Sus tapas y platos mantienen la cocina tradicional andaluza; es el sitio clásico para pedir espinacas con garbanzos. Es tradición que en la barra apunten la cuenta con tiza sobre el mostrador de madera. Precio moderado.
8. La comida fuerte, a mediodía
En Sevilla, la comida principal del día es la de mediodía. Es el momento de un menú del día entre semana, de sentarse en un restaurante o de alargar el tapeo. Por la noche, en cambio, se cena más ligero, normalmente unas tapas.
9. Haz merienda dulce
A media tarde los sevillanos meriendan. La Confitería La Campana, en la calle Sierpes, funciona desde 1885 y es una de las pastelerías más conocidas de la ciudad. En Sevilla los churros se toman en el desayuno, sobre todo los fines de semana, en bares y churrerías de barrio. Y en temporada hay dulces imprescindibles: torrijas en Cuaresma y Semana Santa, roscón en Reyes y los dulces de convento, que todavía venden las monjas de clausura de varios conventos de la ciudad a través del torno.
10. Come según la temporada
- Primavera: temporada de caracoles y cabrillas, que se anuncian con carteles en los bares; torrijas en Semana Santa.
- Verano: gazpacho, salmorejo, ajoblanco, pescado frito en terraza nocturna.
- Otoño e invierno: guisos, puchero, menudo, castañas asadas en la calle.
Trucos para no caer en sitios turísticos
- Desconfía de los locales con fotos de paella en la puerta o camareros que te invitan a entrar.
- Aléjate unas calles de la catedral y de la calle Mateos Gago para encontrar precios de barrio.
- Pregunta por las tapas del día: suelen estar en una pizarra y son lo más fresco.
- No te sorprendas si no hay mesa: en Sevilla se tapea de pie, en barra o en barriles en la calle.
Preguntas frecuentes
¿Dónde comer pescaíto frito en Sevilla?
En las freidurías y bares de Triana y del centro, y en mercados como el de Triana. Pide adobo de cazón, boquerones, acedías y puntillitas.
¿Cuál es el bar más antiguo de Sevilla?
El Rinconcillo, en la calle Gerona, que funciona desde 1670. Es famoso por sus espinacas con garbanzos y por apuntar la cuenta con tiza en la barra.
¿A qué hora se cena en Sevilla?
A partir de las 21:00, y en verano más tarde. Muchos bares abren la cocina antes, pero el ambiente llega pasadas las 21:30.
¿Qué es la pringá?
La carne, el tocino y el embutido del puchero desmenuzados y mezclados, que se toman en montadito o tostada. Nació para aprovechar las sobras del cocido.