5 lugares de Tapas en Cueca que encantan a los locales
Salir de tapas en Cueca no es solo una forma de experimentar la cultura de Madrid, es una forma de honrar la historia de la ciudad.
La escena de bares de tapas de Chueca refleja lo que representa el barrio: modernidad, diversidad, apuesta por la calidad y el desarrollo continuo.
En la década de 1970, Cueca era considerada una zona peligrosa que incluso el presidente de la coalición LGBTQ+ de Madrid describió como "triste y solitaria". Pero todo eso cambió en los primeros años de la democracia española.
Chueca se transformó, liderada por la comunidad LGBTQ+. En una época en que la homosexualidad era un tabú, los miembros de la comunidad crearon un espacio propio. Con el tiempo, los edificios abandonados se convirtieron en discotecas y la delincuencia disminuyó rápidamente, convirtiendo a Cueca en la mejor vida nocturna de Madrid.
Las discotecas de Chueca dieron paso a negocios abiertos todo el día, incluidos algunos de los mejores bares de tapas y mercados de Madrid. Aquí hay una lista seleccionada de lugares donde puedes sumergirte en la cultura y celebrar el vecindario mientras comes tapas en Cueca.
1. Mercado de San Antón
Paseando por los pasillos de los mercados de abastos de Madrid, inhalando el aroma de España jamón y es una verdadera experiencia cultural estar atrapado en el ir y venir de los vendedores que interactúan con los clientes habituales.
El Mercado de San Antón combina la clásica Chueca de tres pisos con la vanguardia de la cultura del mercado español.
En el primer piso hay 10 vendedores tradicionales donde los lugareños compran los mejores productos, carnes y mariscos. El segundo piso ofrece una experiencia más moderna con una variedad de bares de tapas y restaurantes. Y no se pierda el tercer piso para disfrutar de una vista panorámica de la azotea de Cueca.
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2. Taberna La Carmencita
Se llama "puertas”, o gatos. Aunque no es parte de la historia oficial detrás del nombre, tenemos la teoría de que es porque nos gusta salir y comer algo a altas horas de la noche.
La Taberna La Carmencita es el gran bar de tapas nocturno de Chueca. Es uno de los pocos pubs de Madrid que prepara más de 75 recetas tradicionales españolas. Están orgullosos de servir el vermut más puro, croquetas y rabas (calamares perfectamente fritos).
Abierto desde 1854, es también el segundo bar más antiguo de Madrid, y jugó un papel fundamental en la transformación de la Cueca.
3. El Respiro
Si eres un poco aventurero y quieres estirar tu zona de confort, regálate una cerveza y un generoso plato de tapas en El Respiro (Calle de las Infantas, 34).
Seremos sinceros: no es bonito ni cómodo.
Con solo seis mesas, existe una alta probabilidad de que se encuentren y se hagan amigos de los de la mesa de al lado. Y te irás con la barriga llena de las tapas más deliciosas que jamás hayas probado por más de 10€.
4. Celso y Manolo
En la esquina de la Calle de la Libertad y la Calle de las Infantas se encuentra Celso y Manolo, uno de los bares de tapas españolas más destacados de Chueca.
Sabes que estás en un auténtico bar español cuando las mesas son de auténtica madera y los mostradores de auténtico mármol, cuando el jamón viene de Huelva y nunca se sirve un vaso de cerveza sin aceitunas. Todo lo anterior, afortunadamente, está presente en este querido rincón local.
El pub fue recreado y transmitido a tres generaciones de familias españolas, y albergó a los trabajadores de la oficina de la compañía telefónica nacional española y el Banco de España, cuyas sedes se encuentran a menos de 10 minutos. ¿Hay algo más? madrileño ¿que eso?
5. Baco y Beto
El rostro de Baco y Beto es escaso y fácil de pasar por alto; Sin embargo, cenar en este bar de tapas contemporáneo es una experiencia inolvidable.
El propietario y chef Beto se compromete a preparar platos utilizando solo productos de prestigio con denominaciones de origen protegidas. La calidad y la excelencia son claves para Beto, y no es raro que salga de la cocina para preguntar a los invitados cómo les está yendo y pedir su opinión.
Nuestras tapas favoritas son los huevos de codorniz con salmo (puré frío de tomate y ajo del sur de España), el jamón con calabacín remojado y queso brie fundido, y los champiñones rebozados con alioli. Asegúrese de preguntar por los especiales del día: Beto está constantemente probando y desarrollando el menú del restaurante.
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